Principios
El motivo del corazón
Creemos que la forma en que usamos nuestro dinero revela a quién pertenece realmente nuestro corazón. No damos para "pagar las cuentas de la iglesia" ni para comprar la bendición de Dios (rechazamos la teología de la prosperidad). Damos porque Cristo nos dio todo. En 2 Corintios 8:9 vemos que Jesús, siendo rico, se hizo pobre por nosotros. Nuestra generosidad es simplemente una respuesta de gratitud a Su gracia inmerecida.
Nuestra Teología: Mayordomía, no Propiedad
Reconocemos que el Salmo 24:1 dice: "Del Señor es la tierra y todo lo que en ella hay". Nada de lo que tenemos lo hemos ganado por nuestra propio mérito; es un don de Dios. Por lo tanto, no somos "dueños" de nuestro dinero, somos administradores (mayordomos) a quienes Dios ha confiado Sus recursos para el avance de Su Reino.